Ex alumnos de Agronomía elaboran vino con la primera cosecha proveniente de la Estación Experimental


Durante el mes de junio, por iniciativa de tres ex alumnos, se elaboró el primer vino en la Escuela de Agronomía con uvas provenientes del viñedo de Docencia que se encuentra en la Estación Experimental La Palma. Se trata de un vino 100% de la variedad Garnacha y que es fruto del trabajo de Florencia Heller, Pierina Peirano y Miguel Tamayo, asesorados por el profesor Alejandro Cáceres. 

Si bien anteriormente se elaboró vino en la Escuela, la uva era originaria de San Esteban. Actualmente, el vino que se trabaja proviene de la primera cosecha de la Estación Experimental.  Debido a esto, el vino fue bautizado como ‘Inédito’.

“Estuvimos pensando como en cien nombres distintos y siempre quisimos que fuera algo nuevo, porque es la primera cosecha del viñedo. Queríamos que representara a Quillota, a la Universidad, a La Palma o a nosotros. Al final nos pusimos a buscar sinónimos o palabras relacionadas al concepto de ‘novedoso’. Nos gustó la palabra ‘inédito’, porque abarcaba todo lo que queríamos transmitir y también creo que deja un poco para la interpretación”, explica Florencia. 

Sobre el proceso, Pierina comenta que “el viñedo lo plantaron hace dos años atrás los chiquillos que ahora están en quinto año y no pensamos que iban a salir tantos kilos como salieron. Así que un día con Miguel y Florencia decidimos llevarlos a cosechar. Lo que uno busca es crear su propia insignia representada en lo que es el vino, porque para mí es un arte crear un vino, ya que nunca serán iguales unos con otros y siempre es posible ir variando y jugando. Me gustaría continuar en el rubro y en pequeñas escalas, pequeñas producciones y vinos de autores, es lo más llamativo para mí”. 

Para esta elaboración pusieron en práctica los conocimientos recibidos durante la carrera. “Aprendimos todo a través de clases, pruebas y errores, porque también se nos echó a perder una cantidad de vino, nos quedamos con la mayoría, pero en el camino igual estuvimos a prueba y error. Por eso, la meta para el otro año es preocuparnos un poco más del viñedo en el verano, hacerle los manejos correspondientes para poder mejorar la calidad de la uva y vinificar no solo una variedad, porque tenemos diez variedades que podemos hacer allá. Si bien este es el primer vino, la idea es que este trabajo persista”, finaliza Miguel.