Estudiantes de Sistemas Productivos ponen en práctica los conocimientos de la asignatura


Bajo la dirección de la profesora Mónika Valdenegro, alumnos de primer año, pertenecientes al curso de Sistemas Productivos, han realizado durante el semestre diversas actividades prácticas para analizar cómo un futuro ingeniero agrónomo debe dimensionar, planificar y ejecutar un sistema productivo inmerso en la realidad de una cadena agroalimentaria con Enfoque de Sistemas.  A lo largo del curso, estas actividades estuvieron orientadas hacia el objetivo de interiorizar a los estudiantes en los conceptos de Teoría de Sistemas, Proceso de Mejora Continua y Secuenciación de tareas para una eficiente planificación y optimización de los procesos productivos. 

“En la agricultura, la improvisación es enemiga de la eficiencia”, por lo que este concepto, y la conciencia de que cada indicación o manejo cultural dado tiene un efecto que puede superar lo inmediato en diversos sistemas productivos, los alumnos contaron con diversas salidas a terreno para evidenciar estas situaciones y proponer soluciones. Una de las primeras visitas correspondió al Vivero de la Estación Experimental La Palma, donde los alumnos pudieron hacer el seguimiento de la cadena de producción de plantas subtropicales, cítricos y paltos, en el último caso en particular, portainjertos clonales.

Al trabajar la Unidad de aprendizaje de Planificación y Secuenciación de Actividades de un proceso productivo modelo, los alumnos pudieron visitar la planta de manipulación y selección de frutas para exportación  CEFRUPAL La Palma, destacando la importancia de la calidad de la materia prima, los factores de producción como mano de obra y los posibles cuellos de botella que puede presentar este flujo de proceso. En ella los alumnos construyeron y analizaron in situ el flujo de proceso, como puede funcionar la Teoría de las Restricciones en un proceso con operaciones unitarias por las que pasan los lotes de fruta que deben ser recepcionados, volcados, lavados, seleccionados, pesados, calibrados y envasados. De esta manera, los alumnos pudieron observar los requerimientos del sistema, y factores claves como son la mano de obra, calidad de la materia prima, así como las normativas y certificaciones de calidad e inocuidad que debe cumplir la fruta al ser enviada a mercados lejanos.

En una tercera oportunidad los estudiantes visitaron los invernaderos comerciales en San Pedro de hortalizas, como tomate y pimiento para fresco, evidenciando que este sistema cuenta con ciclos de cultivo más cortos y requiere una planificación mas precisa aún.

Finalmente, el curso completo participó activamente en el desmalezamiento del viñedo de la Estación Experimental La Palma, compartiendo la labor con alumnos del curso de Vitivinicultura y Enología. En esta ocasión conocieron un ejemplo de la falla en la planificación y secuenciación de tareas en el proceso productivo de uva vinífera, el efecto de un atraso en el desarrollo de actividades claves como desmalezamiento y su influencia en el atraso de labores de desbrote. Se dejó el viñedo limpio, terminando la actividad con una charla de los profesores del Área Italo Cuneo y Alejandro Cáceres.

Respecto de la implementación de las evaluaciones por competencias que buscan aplicar un plan de evaluación coherente con los resultados de aprendizaje definidos en cada asignatura, la profesora Mónika Valdenegro comentó que  “es imperativo cambiar nuestros sistemas de enseñanza para lograr en el estudiante evidencias de adquirir un aprendizaje significativo. La enseñanza por competencias busca lograr lo anterior  generando oportunidades y experiencias en el alumno, que le permita ser un actor activo y partícipe de su proceso de aprendizaje. Creo que los estudiantes valoran estas oportunidades de acercamiento a la experiencia práctica desde el primer año. Soy una convencida de que la motivación por la carrera se ve reforzada desde estas actividades, un alumno motivado supera sus limitaciones con mayor facilidad y aprende a  solicitar ayuda cuando la necesita”.