“¿Es peligroso comer las hortalizas cultivadas en Puchuncaví?”: análisis, resultados y recomendaciones de investigadores de la Escuela de Agronomía PUCV


El artículo “¿Es peligroso comer las hortalizas cultivadas en Puchuncaví?”, de los investigadores Alexander Neaman, Nilo Lizardi, Marcelo Aguilar y Maite Berasaluce de la Escuela de Agronomía PUCV, fue publicado en la edición especial del diario El Mercurio de Valparaíso para Quintero y Puchuncaví del sábado 13 de octubre.

Según señala la publicación, el estudio surgió con el objetivo de “determinar el potencial riesgo para la salud de las personas al consumir hortalizas cultivadas en Puchuncaví”. Esto, debido a la constante exposición a contaminación atmosférica por metales en la zona, causado por las emisiones del Complejo Industrial Ventanas.

Para el desarrollo de la investigación se basaron en una metodología establecida por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), que estima el riesgo que puede producir en las personas la exposición a metales. Así, analizaron seis hortalizas tradicionales del valle de Puchuncaví: lechuga, acelga, repollo, papa, betarraga y zanahoria. “Las hortalizas fueron cultivadas en áreas con mayor concentración de metales (La Greda, Campiche y Los Maitenes) y en zonas alejadas del Complejo Industrial Ventanas (Valle Alegre y Maitencillo)”, explican.

Por su parte, los datos de consumo de hortalizas se obtuvieron de la Encuesta Nacional de Consumo Alimentario (2010), del Ministerio de Salud, estableciendo como grupos etarios de 1 a 5 años (más vulnerables) y mayores de 5 años.

“El estudio reveló que no existe riesgo para la salud de las personas, incluso en el caso de un ‘peor escenario’, es decir, suponiendo que todas las hortalizas consumidas provienen de la zona estudiada. No obstante, los autores de este artículo desean entregar unas recomendaciones a la población”, señala el diario.

Las recomendaciones son: no basar la dieta en hortalizas cultivadas en la zona; restringir el cultivo de lechuga, acelga y espinaca en áreas contaminadas; y reducir la ingesta de hortalizas cultivadas localmente, en caso de niños/as más pequeños/as.

El artículo está disponible en https://goo.gl/5j6woU