Alumnos de 5° año desarrollan práctico de poda en viñedo de docencia


Bajo la dirección de los profesores Italo Cuneo y Alejandro Cáceres, alumnos de 5° año, pertenecientes a los cursos de Viticultura y Vitivinicultura 1, realizaron el pasado martes una actividad práctica correspondiente a poda de formación en el viñedo de docencia, ubicado en la Estación Experimental La Palma.

La actividad tenía por objetivo interiorizar a los estudiantes en los principales manejos culturales de la vid con fines productivos de manera de comprender la temporalidad y complejidad de los manejos.

Los alumnos desarrollaron en primera instancia un trabajo formativo en el cual determinaron el vigor de los sarmientos, categorizándolos en alto, medio o bajo para cada una de las 10 variedades que componen el viñedo. Posteriormente, y en base a los resultados obtenidos, efectuaron la actividad de poda y amarre.

El profesor Cuneo comentó acerca de la implementación de las evaluaciones por competencias, que buscan aplicar un plan de evaluación coherente con los resultados de aprendizaje definidos en cada asignatura.

“Debemos movilizarnos con urgencia a un sistema de evaluación por competencias. El valor que tiene el saber hacer para un agrónomo es clave en la competencia laboral y la única forma de formar estos criterios es enfrentando a los estudiantes a situaciones prácticas. Si bien estas actividades son recurrentes en cursos de fruticultura, aquí le entregamos otro valor al ser una actividad evaluada”, explicó.

La ciudad de Quillota se ubica en un lugar privilegiado para la producción agrícola. Asimismo, la Escuela de Agronomía PUCV cuenta con una Estación Experimental de alrededor de 60 ha, es por esto que el docente considera importante aprovechar esta situación, aumentando el número de actividades prácticas evaluadas en pregrado.

“Creo que los estudiantes valoran estas oportunidades. Mi percepción es que ellos agradecen poder realizar actividades prácticas y cometer errores aquí, como estudiantes, y no como trabajadores. El poder enfrentarse a las plantas y aprender a “leerlas” me parece fundamental en su formación como agrónomos”, concluyó el académico.