Profesores y estudiante de la escuela adjudican concurso de Investigación Interdisciplinaria de Pregrado VRIEA 2020


Un equipo de docentes junto a un alumno de la Escuela de Agronomía estuvieron entre los ganadores del último concurso impulsado por la Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados PUCV (VRIEA) a través de su Dirección de Investigación (DI), en la categoría de Investigación Interdisciplinar. El propósito de esta iniciativa es involucrar a estudiantes meritorios que cursen el pregrado en actividades de investigación de manera temprana para formarlos interdisciplinariamente a través del método científico, adquiriendo conocimientos avanzados.

El equipo que trabajará en este proyecto está conformado por el Grupo de Agricultura Protegida liderado por el Prof.  Juan-Eugenio Álvaro, el Grupo de Biofísica y Fisiología Vegetal liderado por el Prof. Italo Cuneo y el Grupo de Fisiología Postcosecha y Bioquímica de los Alimentos liderado por la Prof. Romina Pedreschi de la Facultad de Ciencias Agronómicas y de los Alimentos de la PUCV, junto al estudiante de quinto año de la carrera de Agronomía, David Gutiérrez Jara, quien gracias al fondo adjudicado percibirá por cinco meses honorarios y gastos de operación para el desarrollo de algunas de las actividades planteadas en el proyecto.

La investigación que llevarán a cabo tiene por nombre “Absorción de agua, utilización y composición de carbohidratos no estructurales en distintas partes de la longitud de la raíz en raíces finas de palto cv. Hass”, proyecto que integra tres disciplinas: la producción vegetal protegida, la biofísica y fisiología vegetal y la bioquímica alimentaria. El objetivo general es entender el funcionamiento de absorción de agua de las raíces de dos portainjertos de palto (semilla y clonal) y la composición de carbohidratos no estructurales de las raíces en las diferentes zonas de las raíces finas.

Se espera que tras concluir esta investigación sea posible generar el conocimiento base necesario para entender y optimizar sistemas agroalimentarios sostenibles, con un uso más eficiente de agua y nutrientes para la producción de un súper alimento como la palta, cuya producción está siendo cuestionada por los problemas de escasez hídrica y su uso del suelo en la zona central de Chile.

Al respecto, el equipo de docentes comentó que la idea de proyecto surgió de su preocupación por generar una educación basada en el desarrollo de habilidades cognitivas que permitan al estudiante generar un pensamiento crítico que estimule su capacidad para resolver problemas no sólo dentro del aula sino también fuera de ella. A su juicio, introducir al estudiante desde temprano en una educación basada en el método científico, de forma interdisciplinar, fomenta la capacidad de observación de forma sistémica, la experimentación y la capacidad de formular preguntas biológicas.

“Creemos que la formación de estudiantes genera aprendizaje significativo al acercarlos a nuestros laboratorios y líneas de investigación. Gracias a los resultados obtenidos dentro del marco del proyecto DI Núcleo titulado: ‘Núcleo de Investigación en Cambio Climático y Agricultura Protegida’, donde participamos los Profesores Pedreschi, Cuneo y Álvaro como investigadores principales en conjunto con investigadores de otras unidades académicas, se ha podido involucrar, en este nuevo modelo educativo basado en generar pensamiento crítico, a diferentes estudiantes de distintos niveles formativos: pregrado y postgrado (Magister y Doctorado) en distintas actividades de investigación. Derivado de los resultados obtenidos, el siguiente paso, es sentar las bases para entender por qué en condiciones similares controladas de crecimiento (ambiente protegido) y manejo, un portainjerto es más eficiente que otro en términos de uso del recurso hídrico, fertilizantes y desarrollo productivo en una especie tan importante para la zona central de Chile como es la palta cv. Hass. Por ello, dada la experiencia de los tres grupos de investigación, creemos importante desarrollar investigación transdisciplinaria que incorpore aspectos de las disciplinas de producción protegida, fisiología vegetal y biofísica y bioquímica de plantas para entender aspectos complejos del desarrollo vegetal y producción sustentable de súper alimentos”, añadieron los docentes al respecto.

 ¿Cómo participan los alumnos en esta instancia?

El nuevo modelo educativo de la PUCV busca generar en el estudiante un pensamiento crítico que estimule su aptitud para resolver problemas no sólo dentro del aula sino también fuera de ella. El estudiante de pregrado David Gutiérrez Jara cursa con el Prof. Cuneo la asignatura de taller 2 cuyo proyecto teórico se encuentra enmarcado en esta temática y por ende no sólo le permitirá en parte llevarlo a la práctica, sino que le permitirá interactuar con investigadores de postgrado y seniors además de asistentes de investigación favoreciendo el desarrollo de habilidades de trabajo en grupo. Esto, creemos, es un claro ejemplo de lo que debiese ser un programa universitario de calidad; donde la generación de conocimiento y la formación de personas van de la mano y confronta el falso dilema de que la investigación y la docencia son irreconciliables.

¿Qué impactos estiman que se pueden llegar a generar a partir de su proyecto?

El estudiante de pre-grado tendrá la oportunidad de participar en la generación conocimiento científico relevante, integrando competencias en las disciplinas de producción vegetal, fisiología y biofísica, y biotecnología agrícola y alimentaria, aplicando el método científico y aprendiendo a trabajar en grupo con diferentes investigadores. Así mismo, las diferentes actividades planteadas involucran el desarrollo de habilidades relativas al fomento del pensamiento crítico, a la planificación de experimentos, al trabajo colaborativo: con estudiantes de Magister y Doctorado, asistentes de investigación, a su capacidad de análisis y comunicativas (escritura informe final y difusión de su experiencia de manera audiovisual).

¿Qué esperan que suceda con el desarrollo de este proyecto a futuro?

Fundamentalmente, que el estudiante adquiera habilidades cognitivas que le permitan generar un pensamiento crítico que estimule su capacidad para resolver problemas no sólo dentro del aula sino también fuera de ella. Introducir al estudiante, desde temprano, en una educación basada en el método científico, de forma interdisciplinar, fomenta la capacidad de observación de forma sistémica, la experimentación y la capacidad de formular preguntas biológicas. Derivado de estas competencias el alumno participará en la divulgación de los resultados de la investigación que podrán sentar bases para un desarrollo sustentable de la producción de alimentos.